Retrospectiva 19: Las Criadas

Las criadas es la obra de teatro basada en textos de Jean Genet que fue adaptada por Carolina Donnantuoni. Presentada por el grupo Hierba Roja Teatro, pasó por La Fabriquera en el 2006 y el 2007.

Sobre Las Criadas:

El año pasado pusiste en cartel una adaptación de “Las Criadas” de Jean Genet que se va a re-estrenar en abril en La Fabriquera, en nuestra ciudad. Esta obra de teatro se inspira o recrea un crimen ocurrido en Le Mans en 1933, donde dos hermanas –las hermanas Papin-, matan a sus patronas –madre e hija-. Además las matan de un modo horrible, como lo califican los periódicos de la época. Este crimen movilizó a la opinión pública ya que resultaba ser un crimen incomprensible e inmotivado.

Genet años después, escribe a partir de esa historia esta una obra de teatro, ¿qué fue lo que te atrajo para hacerla hoy?

– Carolina Donnantuoni: Hace mucho tiempo que conozco la obra y siempre me había fascinado el tema, no la anécdota sino el modo en que Genet plantea la escena, los personajes. Lo que me interesó fue la mirada de Genet sobre los personajes, lo que se genera en el escenario alrededor de la apariencia de ser o no ser y lo que sucede en relación a eso con el teatro y el hacer teatro. Genet crea en el escenario un mundo que no sólo es teatral porque está contando una anécdota que tiene personajes y un desarrollo, sino porque es un mundo de apariencias. Y lo que me parece interesante del trabajo del teatro no es que esté cerca de la verdad, ni cerca de la realidad, sino reflexionar sobre esa apariencia. Y es desde ahí que me interesó hacer la obra y proponérsela a los actores.

Otra cosa que recordé viendo la obra, porque creo que el autor la hace jugar en la historia, fue la nula distancia que hay entre las hermanas. Parecería que esas hermanas no pueden tomar la distancia necesaria para hacerse daño –entre ellas-. Son como almas siamesas que forman un mundo cerrado. Y es el acto lo que les permite separarse.

-C. D.: Clara se ve en Solange y Solange en Clara, pero no se ven como sirvientas, sino que se ven a partir del odio que sienten hacia el ama. Clara juega a ser el ama, Solange a ser Clara y en ese juego de espejos es donde están encerradas. Hay escenas donde Genet muestra a las hermanas que se acercan y se acarician, un erotismo que pone en evidencia esto de que no son dos, que son una sola alma o almas siamesas como plantea Lacan. Se ve que en la caricia a la otra se caricia a ella misma. Hay una intimidad de uno solo, onanista, no de dos. Estas dos mujeres se confunden en una, otra, que quiere ser el ama.

Algo que también Genet hace jugar en sus personajes es la dualidad del asesino y el santo. Clara juega el papel de la santa y Solange, que aparentemente lleva la voz cantante, la hermana mayor, somete a su hermana, pero no se anima de matar al ama. Intentan varias veces matarla y ninguna lo logra y el único modo que tiene Clara es proponer que Solange la mate a ella, y Solange tampoco puede. Por lo tanto una con el suicidio lleva adelante el asesinato que la otra no puede hacer. La obra muestra algo siempre incompleto, en los personajes, en sus actos, en sus motivaciones… (*).

Elenco:

  • Estanislao Pedernera
  • Liliana Perdomo
  • Carolina Donnantuoni

Dirección y puesta en escena: Carolina Donnantuoni

Asistencia de Dirección: María Belén Rosas

Música original: Leandro Valiente

Autoría: Jean Genet

(*) Fuente y nota completa: Un Artificio de Semblantes: Las Criadas de Genet, por Leticia García. Microscopia, febrero de 2007 (http://microscopia2007.blogspot.com/2007/03/un-artificio-de-semblantes.html)

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